Educación

Labrador, un perro de compañía aunque quizás poco guardián

labrador perro guardian

El Labrador es un animal noble, buen compañero, cariñoso y muy obediente. Pero hay algo que muchas personas reconocen como falta en su conducta, en especial quienes tienen uno en su hogar por protección. El Labrador, pese a sus buenos instintos protectores, es un mejorable guardián.

Es que su carácter apacible y juguetón es justamente su principal problema en este asunto. No es extraño que, al ingresar una persona nueva al hogar, el Labrador le haga festejos e intente familiarizarse con esa persona. Pero no te dejes engañar por esta conducta: sus instintos son fuertes y, ante malas “vibraciones” por parte de los visitantes, el animal responderá con un análisis celoso, de lejos, y una eventual conducta de ataque si su familia (humana o animal) se viera en peligro o amenaza.

Educación para la vigilancia

Si intentas adiestrar a tu Labrador para la vigilancia, puedes esperar que esté en guardia todo el día. El Labrador es un animal con instintos muy puro y buena percepción de romas y sonidos extraños, que te advertirá cuando haya “algo fuera de lo normal”. I en verdad buscas canes para la protección del hogar y de la familia, entonces es una buena idea tener  la vigilancia y atención del Labrador, y la acción de un animal de otra raza, siempre educado para la defensa y no para el ataque.

Otra nota en este tema es dónde estará el animal. Hay quienes prefieren que su perro de vigilancia permanezca en el jardín del hogar, alertando la presencia de invasores por los tejados. Pero hay un grave error aquí: si el malhechor ingresara por otro punto del hogar, el servicio protector o de vigilancia del perro quedaría inútil. Por eso, con respecto al Labrador y a sus geniales instintos de vigilancia, la mayor recomendación es mantenerlo dentro del hogar, en particular durante la noche, cuando la familia humana duerme y la canina es más sensible a cualquier tipo de señal de amenaza.

Cuidado con la educación del labrador

Golpear a un animal nunca está bien, es un acto cruel que debemos combatir en nuestro hogar y en todo sitio. Durante la educación, premia a tu perro por su buen comportamiento, y enséñale a obedecer comandos de voz y gestuales. Esto te permitirá indicarle la acción necesaria cuando haya una amenaza, sin la necesidad de utilizar sonidos que alertaran a los invasores.

Recuerda que el Labrador es de un aprendizaje sumamente veloz. Durante su adiestramiento para la vigilancia evita hacer gestos agresivos como agitar tus manos, cerrarlas en puño, poner malas caras o gritarle. Se trata de algo simple: estas serán las conductas propias de un agresor, y si tu animal las identifica, las tomará como conductas humanas normales. Del mismo modo, enseña a tu Labrador a comer sólo de su plato (o, quizás, también de la mano del amo) pero no del piso, esta es la técnica que muchos invasores utilizan para drogar y sedar a los animales de vigilancia y de defensa.

Con simples trucos de educación podrás hacer que tu Labrador sea mucho más efectivo que cualquier sistema de alarma hogareña. Confía en sus instintos y disfrutarás de una completa protección pata tu hogar y para toda tu familia.

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