Caracteristicas

Los Labrador Retriever como perros de asistencia

Cuando pensamos en perros de asistencia, casi seguro que pensamos en un Labrador Retriever, ya  que si bien no es la única raza que se utiliza con esa función, es seguramente la más elegida por sus características naturales tan especiales. Lo que tal vez no todos tienen tan claro es la variedad de funciones que puede cumplir un perro de asistencia, y hasta qué punto es importante para una persona con discapacidad. Veamos cuales son las tareas posibles para las que se entrenan este tipo de perros.perros de asistencia

Los más conocidos, simplemente por antigüedad, son los perros lazarillos. Se los entrena para asistir a una persona ciega o con baja visión. Estos perros le permiten a sus dueños un nivel de independencia muy importante. Desplazarse con seguridad por la ciudad, no es algo simple para quien no puede ver, El perro lazarillo asegura esa movilidad e independencia. Algo muy interesante que  tienen los perros de asistencia, en especial lo lazarillos, es que se los entrena para la desobediencia inteligente. Esto quiere decir que si se les da una orden que es peligrosa, como cruzar la calle cuando hay vehículos desplazándose en ella, el perro guía simplemente no acata la orden.

Los perros de asistencia para personas sordas alertan a sus dueños de sonidos especiales, como puede ser una alarma o la presencia de alguien en la puerta de casa.

Los perros de servicio para personas con discapacidad motriz cumplen múltiples funciones. Desde poner al alcance de la mano determinado objeto, bloquear el acceso de la persona a una zona de peligro (por ejemplo una escalera) hasta dar aviso de una situación especial, son funciones para las que estos perros están muy bien preparados. Esto permite aumentar el nivel de independencia de quien tiene un problema motor, punto fundamental para mejorar la calidad de vida.

Los perros que asisten personas emocionalmente, por ejemplo en el espectro autista estimulan a sus dueños, pero a su vez protegen su integridad física en muchas ocasiones. No es infrecuente que un niño autista se golpee en forma repetida, y el perro impide que lo haga. Puede trabajar con el niño dentro de una terapia, o ser el perro que tenga en su hogar. En ambos casos los resultados son excelentes.

Los perros de aviso son menos conocidos. Se trata de perros que se entrenan para accionar una alarma o dar alguna clase de aviso en situaciones especiales. Por ejemplo, una persona con epilepsia de difícil control, cuando sufre de convulsiones, el perro da aviso para que esa persona reciba la ayuda necesaria. Lo mismo ocurre con diabéticos, e incluso con persona de mucha edad que viven solas. Es una excelente idea tener un perro con este entrenamiento, a la vez que estimula especialmente con su compañía.

Hay perros que se entrenan para visitar hospitales, centros donde se encuentran personas ancianas o incluso viviendas particulares de personas con necesidades especiales. Desde hace muchos años se ha demostrado el efecto positivo que tienen estas visitas. El perro juega o simplemente se deja acariciar, pero ese contacto impacta muy positivamente en quien está pasando por una situación especial.

El labrador es un perro ideal para este trabajo

Dado el carácter alegre, la inteligencia y el alto nivel de energía que tiene un Labrador Retriever, suelen ser elegidos para este tipo de entrenamientos. Claro que es importante tener en cuenta que estos perros son seleccionados desde cachorros y reciben un entrenamiento muy concreto durante mucho tiempo antes de ser asignados a una persona. No se trata de comprar un Labrador Retriever e improvisar, ya que esto es algo muy serio.

En la AEPA -asociación de perros de asistencia de Madrid – podrás encontrar ayuda si estás buscando un perro de assitencia para un fin concreto

El perro de asistencia tiene un horario de descanso y esparcimiento, de modo que tiene una vida satisfactoria y entretenida. Una vez adiestrados y finalizado su trabajo cuando llegan a determinada edad se los retira de la función, pero en general permanecen con sus dueños, aunque ya jubilados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *